¿Por qué se mueren los peces?

La lista de razones puede ser realmente larga, incluso hay veces que parece no haber razón alguna para que un pez muera. Sin embargo, podemos enlistar las causas más comunes y la manera más fácil de evitarlas. Sabiendo y aplicando este conocimiento podrás evitar la mayoría de las muertes, pero debes de estar consciente que siempre habrá algunos casos en que hagas todo bien y aun así un pez se te muera sin razón aparente.

1.- Por Envenenamiento de Amoníaco:

 

Esta suele ser la causa número uno de que un pez nuevo se muera a los pocos días. Primero, debemos saber que el amoníaco es un producto tóxico de desecho que producen los peces al excretar.

También puede ser producido por el exceso de alimento que se descompone en el agua o cuando un pez o ser vivo muere en la pecera. La manera de evitar muertes por esta causa es ayudando a sacar el amoníaco de la pecera y eso se hace con cambios parciales de agua y proveyendo algún tipo de filtro a tu pecera, el filtro es el corazón de cada pecera y es el principal eliminador de amoníaco, pero necesita de un tiempo mínimo de 15 días, desde su puesta en marcha, para poder eliminar el amoníaco al que son tan sensibles nuestros peces.

Sólo piensa en como un pez en el río respira y vive en agua que corre, que nunca es la misma y con la cual se va todo el amoníaco que ese pez pueda producir, lejos de él, río abajo.

 

2.- Por Falta de Oxígeno:

Es una de las causas más comunes de que se mueran los peces lo cual es una lástima ya que son muertes fácilmente evitables. La cantidad de oxígeno disuelto que el agua puede contener es limitada y si tú metes un pez muy grande para tu pecera o si tienes sobrepoblación en tu acuario el oxígeno no dará a basto, lo que provocará insuficiencia de oxigenación teniendo como consecuencia que los peces boqueen en la superficie del acuario hasta que mueren ahogados.

Entonces, la opción más razonable es no poner un pez grande en una pecera chica. Pero ¿Cómo determinamos si una pecera le queda chica a un pez? Hay algunas formas.

Por ejemplo, la regla del 1×1. Una pulgada (2.5 cm.) de pez por cada galón (3.785 lit.) de agua. Es decir, si nuestra pecera es de un galón, podemos meterle 1 pez de 1 pulgada o 2 peces de ½ pulgada.

Si nuestra pecera es de 10 galones, podríamos introducir 10 peces de 1 pulgada o uno de 4 pulgadas, dos de 2 pulgadas y otros dos de 1 pulgada. Esto es, como dije, solo una guía general. No es siempre rígida ni inflexible, puesto que hay otras variables que entran en juego para determinar que tantos peces puede contener nuestra pecera, como lo son: La temperatura del agua.

El agua a mayor temperatura contiene menos oxígeno y los peces de agua fría requieren por naturaleza de más oxígeno que los peces de aguas cálidas. Los mismos peces difieren mucho en su tolerancia a la falta de oxígeno según su especie. Los hay delicados y los hay resistentes a los bajos niveles de oxígeno.

La tercera variable pueden ser las bacterias. Sí, porque las bacterias consumen oxígeno y hay ocasiones en que uno puede propiciar su aparición en la pecera y en grandes números. Por ejemplo, cuando sobrealimentamos a nuestros peces. La comida que cae al fondo se convierte en un festín para todo tipo de bacterias y microbios que aprovechan nuestros descuidos para multiplicarse exponencialmente en cuestión de horas, tornando el agua de un color blanquecino y robándoles todo el oxígeno a nuestros peces. Así que para saber cuántos peces podemos meter a nuestra pecera, debes de guiarte por estas pautas y sobre todo usar el sentido común.

 

 3.- Por Enfermedad: Señales de los peces enfermos

Aletas bajas o mantenidas cerca del cuerpo: El que un pez haga escasos movimientos con sus aletas y solo se mueva para tomar aire de vez en cuando, es un síntoma de malestar en su salud que le está afectando gravemente.

 

  • Movimientos bruscos:

El pez se comporta súbitamente de forma anormal. Ej. movimientos bruscos, disnea, etc. La causa más común es que haya sufrido de algún tipo de intoxicación, puede deberse también a substancias tóxicas externas (cloro, cobre, etc.). La solución a esto es antes que nada controlar los valores del agua, de notar alguno fuera del rango arreglarlo.

Mientras, separar al pez a un recipiente con agua nueva sin cloro y que tenga oxigenación al máximo. Los movimientos bruscos son consecuencia de la falta de O2 en el cerebro, no tiene cura, solo esperar que mejore. Dependiendo de que tan pronto nos percatemos de esto, más chances tiene el pez de recuperarse. De llegar a hacerlo, es lento el proceso de recuperación. Durante este proceso debemos cambiar el 30% del agua cada 48hs y siempre tener la oxigenación las 24hs al máximo. Durante las primeras 48hs no hay que darle de comer.

 

  • Parado sobre cabeza:

Estos son Gusanos en los intestinos. En este caso separar al pez en un recipiente aparte con agua del estanque. El recipiente debe tener oxigenación permanente y aplícale el tratamiento recomendado por un especialista.

Mala calidad del agua, en cuyo caso habrá que restablecer los parámetros correctos.

  • Daño en la parte delantera del riñón. No tiene cura.

Acumulación de gas por descomposición de la comida, la cual es causada por las bacterias. Separar al pez en un recipiente aparte como comentamos en el punto 1 y aplicar 1 gota de azul de metileno cada 3 litros de agua, a las 48hs cambiar el 50% de agua y aplicar 1 gota de azul de metileno cada 2 litros de agua.

Las hembras hacen esto cuando están cansadas tras el largo cortejo por parte de los machos. De esta manera evaden el ser empujadas hacia abajo.

 

  • Falta de apetito:

Tiene 3 causas la falta de apetito.

  • La primera es que el pez esté acostumbrado al alimento. Esto es así cuando vemos el pez ingerir la comida, pero la escupe inmediatamente. Para remediar esto recomendamos cambiar la marca de la comida.

 

  • La segunda causa sea constipación / estreñimiento, si no lo vemos defecar entonces será necesario darle trocitos de lombriz de tierra previamente limpiados untados en aceite vegetal, esto actúa como laxante. Además, se deberá interrumpir la alimentación y pasar a darles de comer comida hidratada. Recordemos que la alimentación de un pez de estanque no es la misma que un pez de acuario.

 

  • La tercera causa es cuando vemos al pez delgado y sin ganas de comer. Esto indica que el pez tenga anemia, la mayoría de las veces es originado por parásitos intestinales. Es raro que esto suceda en un pez de estanque, pero de llegar a pasar es necesario retirar al pez del estanque e introducirlo en un recipiente con agua del estanque. El recipiente debe tener oxigenación permanente. Es conveniente tener el recipiente con tapa tipo mosquitero dado que los peces criados en estanques cuando están en recipientes pequeños tienden a saltar.

 

  • Aletas deshilachadas:

Las aletas maltratadas o que se abren poco al nadar pueden ser un indicio de algún padecimiento maligno. Esto se puede ver si al acercar la vista a tu pez ves que sus aletas están rotas de algún lado o con terminaciones puntiagudas como una escoba.

 

  • Aletas retraídas:

El pez no despliega las aletas, sobre todo la aleta dorsal.

Causa: Puede que esté incubando alguna enfermedad o tenga stress. Este último es común cuando el pez es nuevo en el estanque o cuando el estanque sufrió algún cambio brusco como limpieza grande, cambios de plantas, etc.

Solución: Revisar los parámetros. Si llegáramos encontrar alguna fuera del rango deseado, corregirlo. Si llegaran a estar en el rango deseado observar detenidamente el pez a la guarda de algún cambio de estado. A su vez, si esto se sucede desde siempre, es malformación de la aleta dorsal.

 

  • Movimientos desviados:

Esto se da si ves a tu pez nadar de repente y choca con las paredes u objetos de su pecera.

 

  • Distensión del cuerpo:

Es cuando tu pez se ve inflamado del torso o de su cuerpo en general y no como normalmente debe verse.

 

  • Ojos ampliados:

Es cuando sus ojos se ven con vista perdida o más grandes en lo general.

 

  • Cuerpo desorbitado:

Es cuando el cuerpo de tu pez está inclinado hacia algún lugar, ya sea izquierda o derecha, o cuando su parte inferior del cuerpo está hacia abajo y su cabeza hacia arriba. Esto se puede observar cuando el pez está estático o al nadar.

 

  • Golpes y fricciones bruscas:

Es cuanto el pez golpea o frota su cuerpo contra algún objeto de su pecera como el filtro de agua, los juguetes marinos, o las plantas de su pecera.

 

  • Manchas blancas:

Estas aparecen en las aletas, cuerpo o mejillas y generalmente son causadas por hongos o por una limpieza inadecuada de la pecera.

 

  • Branquias púrpura

Boquea en la superficie:

  • Síntoma 1.- El pez boquea en la superficie del agua, con respiración agitada. En algunos casos además sus movimientos son lentos y aletargados.
  • Síntoma 2.- Además del síntoma 1 presenta las branquias inflamadas, abiertas o enrojecidas.

 

  • Causa del síntoma 1: Baja concentración de oxígeno en el agua.
  • Causa del síntoma 2: Infección bronquial producida por parásitos o infección.

 

  • Solución del síntoma 1: Revisar los parámetros del agua del estanque. Revisar el filtro del estanque dado que falta oxigenar el agua. Si no se dispone de filtro agregar, aunque sea una bomba que haga circular el agua y/o bomba de aire en forma inmediata. También hace bajar la concentración de O2 el tener en gran escala algas unicelulares (agua verde), en este caso también aumentar la oxigenación del agua y aplicar unas anti-algas para reducirlas; luego colocar plantas flotantes en el estanque para evitar que vuelvan a crecer. El producto anti-algas es una medida que no debe ser considerada como permanente, solo como una medida rápida. Si no se eliminan las causas de la generación de las algas, no importará cuantas anti-algas utilizaremos que siempre las tendremos.

 

  • Solución del síntoma 2: Revisar los parámetros del agua del estanque. Separar al pez infectado a un recipiente aparte con agua del estanque. Colocar un aireador (bomba de aire) con una piedra difusora a máxima potencia. Ahí se aplica tripaflavina (acriflavina), 1 gota cada 3 litros de agua. El recipiente debe tener tapa dado que los peces de estanques al estar en recipientes pequeños tienden a saltar. Además, el recipiente no debe recibir luz. A las 72hs cambiar el 50% del agua con agua nueva sin cloro y repetir la aplicación en 1 gota cada 5 litros de agua. Durante el tratamiento no debe ser alimentado el pez.

 

  • Pelusas en el cuerpo:

Estas son comúnmente blancas y son como algodón. Si tu pez está enfermo las puedes notar en alguna parte de su cuerpo.

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